17 consejos para prepararte ante una hospitalización
25 junio, 2019 Adrianna

17 consejos para prepararte ante una hospitalización

A veces las hospitalizaciones nos toman por sorpresa; sin embargo, cuando se trata de realizarnos algunos procedimientos específicos, sí podemos planificar nuestra estadía en el hospital.

Independientemente de cuál sea tu caso, imprevisto o coordinado, esta lista a continuación te ayudará a organizarte y a atender aspectos muy importantes previo a esos días en que estarás en el hospital.

Antes de tu admisión: 

1. Mantente saludable. Cuida tu alimentación e hidratación, descansa, limita la ingesta de alcohol y el uso de cigarrillo.

2. Habla con tu jefe. Avísale a tu patrono lo antes posible que estarás fuera un tiempo y separa esos días de enfermedad. Explícale que necesitarás apoyo de otro empleado durante tu tiempo de recuperación. Si tu trabajo es físico, déjale saber que no podrás hacer esfuerzo, así como levantar cajas pesadas.

3. Haz preguntas. Debes tener clara la razón por qué estas ingresando al hospital, en qué consiste el procedimiento al que te someterás, cuál es el tiempo de recuperación y qué podrás comer, entre otros aspectos.

4. Cuidado del hogar y la familia. Planifica quién atenderá a tus hijos, mascotas y plantas. Establece quién se encargará del pago de tus cuentas en caso de que vayas a estar mucho tiempo hospitalizado.

5. Transportación al hospital. Determina cómo llegarás y confirma con anticipación. Lo preferible es que alguien te lleve, ya que así no tendrás la necesidad de buscar estacionamiento. Debes llegar con tiempo al hospital para que puedas hacer los trámites requeridos con calma.

Conoce más: Cómo asegurar tu bienestar con una póliza de enfermedades críticas

6. Qué llevar en tu maleta. Siempre puedes preguntarle al personal del hospital qué exactamente tienes que llevar, pero he aquí una lista de esenciales básicos:

  • Pijamas
  • Cepillo de dientes, cepillo de pelo, desodorante, navaja
  • Ropa cómoda y caliente
  • Frisa, manta o edredón grueso
  • Libros, revistas, entretenimiento
  • Espejuelos
  • Meriendas saludables
  • Tarjeta de plan médico
  • Libreta para anotar instrucciones, medicamentos y cualquier otro detalle
  • Equipo para ayudarte a mover (bastón) o a comunicar (audífono)
  • Teléfono móvil y su cargador

7. Medicamentos. Trae todos tus medicamentos en sus empaques originales y prepara una lista de las dosis que ingieres de cada uno y sus horarios. Incluye las vitaminas, suplementos y medicamentos sin receta.

En el hospital:

8. Conoce a tus enfermeros y asistentes de enfermería. Llámalos por sus nombres y pide que te llamen por el tuyo. Ese es tu escudo frente al trato deshumanizado y la sensación de anonimato.

9. Revisa tu habitación. Verifica cómo funciona el televisor, el teléfono, la cama, el timbre y cualquier otro equipo. Pide frisas para arroparte.

10. Aseo de la habitación. Si tu habitación está muy sucia o huele mal, solicita servicio de limpieza. Utiliza paños desinfectantes para superficies de alto contacto como las barandas de la cama, la mesa de ruedas, el teléfono, el botón del timbre y el control remoto del televisor.

11. Actualiza tu lista de medicamentos. Una mezcla incorrecta de medicamentos puede ser mortal. Haz la verificación de los “cinco pasos correctos” cada vez que se te vaya a administrar un medicamento:

  1. Hora correcta
  2. Fármaco correcto
  3. Dosis correcta
  4. Vía correcta (intravenosa, oral, tópica)
  5. Paciente correcto

¡Habla si algo no te parece bien!

12. Desinféctate las manos con mucha frecuencia. Recomienda a todo el que entre a tu habitación que también lo haga ya que podría traer del ambiente externo bacterias perjudiciales para tu salud.

13. Mantente hidratado. La hidratación es clave para la recuperación. Llena un termo grande de agua y toma sorbos de él todo el día o chupa cubitos de hielo.

14. Muestra gratitud. Agradece a tus médicos, enfermeros y asistentes de enfermería por su atención. Desarrolla una relación cordial con ellos.

15. Habla en voz baja. Ten consideración con tu compañero de habitación.

16. Sonríe todos los días. Aunque a veces puede ser difícil, es muy beneficioso hacer el intento. Esto libera endorfinas, las cuales ayudan a acelerar tu proceso curativo.

17. Pregunta quién es el personal de apoyo. Averigua quién es el representante de pacientes, el trabajador social o el supervisor de casos ya que esta persona puede contestar tus preguntas o atender tus inquietudes. Analiza si una visita de tu consejero espiritual (pastor, sacerdote, chamán, rabino, ministro, monje o alguno otro) te ofrecerá apoyo emocional.

*Consejos brindados por AARP y Better Health Channel.

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