12 mitos sobre la donación de órganos que debes borrar de tu mente
27 noviembre, 2019 Génesis

12 mitos sobre la donación de órganos que debes borrar de tu mente

Cada 10 minutos se añade un paciente a la lista nacional de espera por un trasplante.

Cuando le preguntas a una persona por qué no se ha registrado como donante de órganos es común que te brinde varias razones, similares a las que ofrecen otras personas. A través del tiempo se han difundido unos mitos sobre la donación de órganos que desafortunadamente han asustado, confundido y alejado a los posibles donantes.

En estos momentos, 113,405 personas necesitan trasplantes y solo alrededor de 7,500 personas están registradas como donantes, según indica United Network for Organ Sharing (UNOS, por sus siglas en inglés).

¿Sabías que alrededor de 21 pacientes mueren cada día en los Estados Unidos por falta de órganos y que un donante puede salvar la vida de hasta ocho personas?

Por esto es importante que todos conozcamos la realidad sobre la donación de órganos y que entendamos que se trata de un procedimiento muy regulado y serio que se lleva a cabo cuando una persona muere.

Si nunca has considerado registrarte como donante o es un tema que te incomoda, queremos decirte que esto es muy normal. No obstante, es importante que aclaremos ciertos mitos que se han perpetuado a través del tiempo.

Conoce aquí 12 mitos y realidades sobre la donación de órganos:

Mito 1:

“Si soy donante de órganos no me darán el cuidado necesario en el hospital. Podrían dejarme morir para salvar a otro que tenga mayores probabilidades de vida que yo”.

Realidad:

Los hospitales están hechos para salvar vidas. Cuando un paciente llega a sala de emergencias, los doctores le brindan todo el cuidado necesario y no es hasta que son declarados muertos que se procede a verificar si son donantes.

Mito 2:

“Mi religión no me permite donar”.

Realidad:

La mayoría de las religiones están a favor de la donación de órganos ya que es un acto de amor y bondad. Si quieres estar seguro puedes corroborarlo con tu grupo religioso.

Mito 3:

“A los pacientes en coma les pueden sacar los órganos”.

Realidad:

La mayoría de los donantes son pacientes que han sido declarados con muerte cerebral y que están conectados a una máquina que los hace continuar respirando. Esto no es lo mismo que estar en coma, puesto que el paciente se puede recuperar de un coma, pero no de una muerte cerebral.

Mito 4:

“Los miembros de la comunidad LGBTQ (por sus siglas en inglés) no pueden ser donantes”.

Realidad:

Sí pueden ser donantes. La orientación sexual de una persona no es un factor que se tome en cuenta para la donación.

Mito 5:

“Quizás no esté muerto cuándo firmen mi certificado de defunción”.

Realidad:

Una persona que se declare muerta pasó por una serie de pruebas que determinan que en efecto falleció. No se trata de suposiciones.

Mito 6:

“Los menores de edad no pueden ser donantes”.

Realidad:

Si sus padres o tutores legales lo autorizan, hasta los bebés recién nacidos pueden donar sus órganos y tejidos.

Mito 7:

“Al ser donante de órganos, no puedo tener un funeral con féretro abierto”.

Realidad:

El cuerpo del donante es preparado y vestido para el entierro, por lo que no habrá marcas visibles de la donación de órganos o tejidos. Incluso, cuando se dona la piel, la capa que se extrae es muy delgada y la persona fallecida parecerá haberse quemado con el sol, tal y como lo hacía en vida.

Mito 8:

“Por condiciones de salud no puedo ser donante”.

Realidad:

Son muy pocas las razones médicas que podrían evitar que seas donante. Aunque es posible que algunos órganos no se puedan utilizar, hay otros que pueden estar en perfectas condiciones. Esto lo determina un médico mediante un riguroso proceso de funcionamiento y compatibilidad de órganos.

Mito 9:

“Las personas adineradas y famosas son la prioridad en la donación de órganos”.

Realidad:

La donación de órganos se rige por una lista de prioridad. La posición que ocupa un paciente se determina de acuerdo a la gravedad de su condición.

Mito 10:

“Alguien puede tomar mis órganos y venderlos”.

Realidad:

Existen leyes federales que prohíben la venta y la compra de órganos.

Mito 11:

“La vejez me impide ser donante”.

Realidad:

No hay ninguna ley que establezca un límite de edad para donar.

Mito 12:

“Donar órganos en un proceso costoso”.

Realidad:

El proceso de donar órganos es gratis. Es un regalo de vida que tú haces.

 

Recuerda, una persona se convierte en donante cuando ya murió. Es importante destacar que aunque un cuerpo tenga órganos y tejidos funcionales, ya no hay oportunidad alguna de devolverle la vida si ha habido muerte cerebral.

Piénsalo, ¿por qué preferir que órganos que están en perfectas condiciones se pierdan cuando pueden dar vida a otra persona que todavía tiene posibilidades de vivir?

Registrarse como donante de órganos es un proceso fácil que te puede tomar menos de cinco minutos y que, incluso, puedes hacer desde tu celular o computadora. Accediendo a la página de LifeLink podrás registrarte y ser parte del grupo de personas con la capacidad de salvar vidas. Conoce más en la entrevista de Zorimar Betancourt.

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