Razones sorprendentes de por qué cuidarte la piel
31 enero, 2019 Adrianna

Razones sorprendentes de por qué cuidarte la piel

La piel, el órgano más grande del cuerpo, revela muchos aspectos de nuestra salud y nos protege del ambiente externo.

Esta “armadura” está compuesta de tres capas celulares: la epidermis, que nos brinda la habilidad de ser impermeables y es donde vemos nuestro tono de piel; la dermis, capa intermedia donde ubican las glándulas encargadas de segregar el sudor y los aceites que liberamos; y por último la hipodermis, la capa más interna que le otorga firmeza y sostén a nuestra piel.

Una laceración mínima que dañe esta barrera podría permitir el desarrollo de infecciones o alergias. De igual forma, daños más severos, como quemaduras, podrían ser catastróficos ya que causan la pérdida de humedad y de los lípidos que la componen, llevándonos así a posibles deshidrataciones e infecciones, entre otras complicaciones. Sin embargo, el órgano de la piel es uno dinámico y capaz de curarse a sí mismo.

Otras cualidades benéficas de la piel

Protección contra rayos ultravioletas: la piel posee un componente llamado melanina que, además de estar encargado de darle el tono a la piel, nos protege de la radiación ultravioleta producida por el sol.

Almacenamiento de energía: este órgano tiene la capacidad de almacenar energía en las grasas que lo componen. En situaciones extremas de deshidratación o hambruna, el cuerpo puede utilizar estas grasas para producir energía.

Regulación de temperatura: tiene la habilidad de regular la temperatura de nuestro cuerpo, conservando o liberando calor con el fin de mantener una temperatura de 37°C. Nuestra piel posee sensores que le notifican al cuerpo la temperatura exterior. En caso de mucho calor, nos enrojecemos ya que nuestros vasos sanguíneos se dilatan y producimos sudor para liberar calor. Por el contrario, durante el frío los vasos sanguíneos se contraen para almacenar el calor.

Sentido del tacto: nos permite sentir el mundo exterior, experimentar el tacto y el dolor, picor y presión, entre otras sensaciones.

Cuando nuestra piel no está saludable, ya sea por envejecimiento, sobreexposición al sol sin protección, falta de hidratación, exceso o falta de lavado, entre otros aspectos, vemos cómo las cualidades benéficas antes mencionadas se ven comprometidas. La piel se vuelve más fina, reseca y descamada, haciéndose más propensa a infecciones, arrugas y daños del sol.

La sobreexposición a los rayos ultravioleta provenientes del sol podría causar el desarrollo de cáncer en la piel. Existen tres tipos de cáncer de la piel: escamoso, basal y melanoma. Estos podrían extenderse de la piel y viajar a otras partes del cuerpo, causando complicaciones mayores.

¿Cómo cuidar la piel?                            

Ahora bien, ¿cómo podemos cuidar nuestra piel y mantenerla saludable? La Asociación de Dermatólogos entiende que la forma más básica e importante para mantener nuestra piel saludable es encargarnos de su limpieza, preferiblemente al despertar, antes de dormir y luego de sudar.

Se recomienda lavar la cara cuidadosamente, con movimientos en forma circular, sin exfoliarla y luego secarla delicadamente. Luego del lavado se recomienda que utilices productos que complementen las cualidades de tu piel (reseca, grasosa, combinación de ambas y/o sensitiva) para así mantener un balance adecuado que promueva su bienestar. De igual forma debes aplicar protección solar (SPF30 o más alto) antes de salir de tu hogar. Esto evita el envejecimiento de la piel y la posibilidad de desarrollar cáncer.

Por otro lado, el consumo de tabaco acelera el envejecimiento de la piel, hace que las heridas tomen más tiempo en sanar y empeora las condiciones relacionadas a la piel. Evitar el estrés podría resultar beneficioso ya que varias enfermedades se exacerban en estados de mucha ansiedad. Por último, es sumamente importante mantener una buena alimentación consumiendo frutas, vegetales y granos y bebiendo suficiente agua.

La piel es tu escudo frente al mundo exterior.

Protégela para que pueda protegerte a ti.

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